Desde que empecé la universidad sabía que me quería ir de intercambio y ahora sé que fue la mejor decisión que he tomado en la vida. Al principio, cuando llegue a España y creo que al igual que todos, venía a la expectativa: no sabíamos a ciencia cierta lo que nos esperaba pero poco a poco nos fuimos integrando y conociendo a mucha gente muy especial. Ahora puedo decir que las personas que conocí aquí y las amistades que hice, estoy segura de que van a durar toda la vida.
Al principio, como cualquier cambio, fue difícil y es que este cambio fue el más grande que he hecho en mi vida: la primera vez que salía de mi casa tanto tiempo y tan lejos… Al principio lo piensas y te asusta pero es un susto lleno de emoción por saber que vas a vivir cosas increíbles. Sí fue difícil, son muchos los cambios que tienes que hacer en tu rutina diaria, el tiempo que te toma llegar a la escuela y todas esas cosas, cocinarte, lavar tu ropa, etcétera, pero es una experiencia que te hace madurar mucho y crecer como persona.
El cambio de país no fue sencillo porque los españoles y en general los europeos tienen otra cultura y otra forma de ser así que es muy chistoso tratar de entendernos porque hay palabras que significan totalmente lo contrario y si no explicas no te entienden, de verdad había veces que parecía que hablábamos dos idiomas diferentes. Pero al final hasta te da risa.
Estar tan lejos de tu familia de tus amigos de las cosas que conoces te hace valorar muchísimo todo lo que tienes, lo que haces y lo que vives con ellos y por lo menos a mi muchísimas cosas que me pasaron aquí y los viajes que hice me hacían pensar “ojala y mis papas y mi familia estuvieran aquí conmigo viendo lo que yo estoy viendo, viviendo esto, conociendo lo que estoy conociendo, simplemente que estuvieran conmigo…”.
Este año superó mis expectativas, me conocí a mi misma, aprendí muchas cosas, maduré, me responsabilicé… Vivir sola, tan lejos de tu familia, hace que valores muchísimo tu casa, además aprendes a cuidarte porque sabes que si tú misma no te cuidas y haces las cosas aquí nadie lo va a hacer por ti; entre las grandes responsabilidades está administrar tus gastos y tratar de tomar las mejores decisiones para ti sin afectar a las personas que te rodean.
Este año me hizo cambiar mucho porque viví cosas muy intensas en tan poco tiempo: me reí como nunca me había reído, lloré, me asusté como nunca me había asustado, me emocioné, me puse triste, contenta, nostálgica, feliz, me enojé, me contenté y los sentimientos los he tenido a flor de piel. Es impresionante todo lo que te puede pasar en tan poco tiempo y cómo las cosas cambian tan rápido, siento que fueron hace años y realmente pasaron hace un mes, pero definitivamente son cosas de las que voy a tener un muy buen recuerdo toda la vida.
En conclusión, un intercambio es lo mejor que cualquier estudiante puede hacer, porque aprendes muchísimo, conoces gente, haces amigos, viajas, te diviertes, conoces cómo son otras universidades y la vida en general en otras ciudades. Yo agradezco mucho el haber venido a España, haber tenido tantas oportunidades en la vida y haber conocido a gente tan increíble, definitivamente te abre la mente y te abre las puertas a nuevas experiencias. |